El final de un camino

Hoy he publicado mi última crítica en Luces. Con ella doy por cerrados cuatro años y medio de colaboración continuada con el diario El Comercio, primero en Somos y durante algo más de dos años en Luces. El resultado han sido 156 columnas de opinión publicadas en Somos y 116 críticas de restaurantes en Luces. No me parece mal balance. En este tiempo he ayudado a conjugar todos los tiempos del verbo cocinar en las páginas del diario y sus suplementos, pero ha llegado el momento de pasar página. Hace tres semanas comuniqué a la dirección de El Comercio mi decisión de no seguir con la sección de crítica de restaurantes que mantenía desde abril de 2015, dándole tres semanas de margen para que pudiera buscar con tranquilidad un nuevo responsable.

No ha sido una decisión fácil pero me pareció obligada. No hay por qué extenderse en detalles; basta decir que fue cuestión de dignidad. Tiene que ver con la forma en que los medios de comunicación afrontan la crisis del sector que ellos mismos propiciaron y que han sido incapaces de encarar. En lugar de hacer un producto de calidad que reclame la atención del lector en el nuevo mercado de internet, bloquean el crecimiento de los medios penalizando a los responsables de ofrecer contenidos. Donde antes primaban la información y la opinión mandan hoy el video efectista y el titular unas veces equívoco y otras descaradamente estúpido. Es el mundo al revés.

La profesión que ejerzo desde hace casi 38 años va camino de perder las últimas gotas de dignidad que le quedan. Es imposible hacer un buen producto cuando el pago por el trabajo de quienes llenan cada día las páginas de contenido es muy inferior a la inversión personal y profesional que se les exige. Al final, redactores y colaboradores empezamos a ser parte de una suerte de ONG profesional; trabajamos en régimen de voluntariado.

Mi trabajo continúa en las páginas de la Edición América del diario El País. Seguiremos hablando de lo que sucede en las cocinas del Perú y el resto de América Latina. Lima sigue siendo mi casa. Pueden seguir leyendo lo que escribo en http://elpais.com/autor/ignacio_medina_banon/a/ o en esta web. Saludos, amigos.

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